20 de octubre de 2010

U. DE A. ¿BORRÓN Y CUENTA NUEVA?

U. de A. ¿borrón y cuenta nueva?

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Ferney Dario Jaramillo G.
ferney.dario@gmail.com

DeLaUrbe Digital


Ocho cámaras de vigilancia, la prohibición de las ventas ambulantes, la limpieza de los muros de la universidad, una nueva portería y dos televisores dañados son los cambios con los que se encontraron los estudiantes la semana pasada después de que la universidad fuera abierta nuevamente luego de 21 días de cierre ocasionados por las protestas que contra la Tarjeta de Identificación Personal (TIP) realizaron los estudiantes el día 15 de septiembre.

El reinicio de clases fue prácticamente normal desde principios de esta semana, sin embargo, hay algunas cosas nuevas en el inmobiliario de la Universidad. Ocho cámaras de última tecnología fueron ubicadas en lugares estratégicos del Alma Mater; una cámara en la entrada del Ferrocarril; cerca al Teatro al Aire Libre (TAL) fue ubicada la segunda; la tercera, en la entrada de Barranquilla; otra fuera de la Universidad cerca a los bloques nueve y catorce; la siguiente en el parqueadero que hay junto a la Facultad de Comunicaciones; una más en el sector oriental de la Cancha de fútbol del estadio; otra en el parqueadero cercano al bloque dieciséis y la ultima, en el techo de la Biblioteca Central, enfocada a la plazoleta Barrientos.
Un segundo cambio que se encontraron los estudiantes en la reapertura de la Universidad tiene que ver con las ventas ambulantes que antes se encontraban en todos los pasillos. Hoy solo hay unos pocos estudiantes vendiendo minutos y algunos productos de mecato. Las mesas donde antes vendían películas y programas piratas, hoy están siendo utilizadas para el estudio o para el compartir de los estudiantes.


Frente a la medida de restricción que prohíbe la venta de diferentes artículos como golosinas o artesanías, un sector de la comunidad estudiantil coincide en afirmar que no está de acuerdo, ya que con lo obtenido de esas ventas algunos estudiantes se sostenían económicamente. Ese es el caso de Rosario Chaverra, estudiante de tercer semestre de química farmacéutica, quien hace parte del programa “El Alma Mater te Comunica”. Ella vende minutos a celular actualmente y les prohibieron enfáticamente vender confites, cigarrillos y cualquier otro artículo, si lo hacen corren el riesgo de ser expulsados del programa.


Sobre las cámaras y la presencia del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) en las porterías, la estudiante afirma que no está de acuerdo, dice que es la peor de las medidas tomadas ya que siente vulnerada su libre expresión. Para ella, con las restricciones alrededor de la TIP es suficiente para controlar el ingreso de personas ajenas a la universidad.


Santiago Ospina es estudiante de primer semestre de Administración de Empresas y afirma que el cambio más notable es el de la disminución de las ventas al interior de la Universidad. Él coincide con la estudiante de Química Farmacéutica en que esta medida es inconveniente porque de esas ventas dependen muchos estudiantes. Ospina no ha visto las cámaras y dice que para él no representan ninguna amenaza ya que “el que nada debe nada teme”.


Por otro lado, la Administración de la Universidad determinó abrir una nueva portería peatonal donde antes estaba la auxiliar del Ferrocarril.
Otra de las novedades son los dos televisores del sistema de televisión de la Universidad que fueron dañados. Diego Sánchez, coordinador del sistema, afirma que no saben qué fue lo que ocurrió, fue un acto de vandalismo, pero no se sabe de quién, si del Esmad o de los estudiantes. “El dieciséis de septiembre nos dijeron que los televisores habían sido dañados”, dice Sánchez.


Finalmente, alguno muros de la Universidad en los que antes había pintadas consignas y grafitis también fueron sometidos a un proceso de limpieza en un gesto que señala que tras el prolongado cierre las directivas de la Universidad quisieron hacer borrón y cuenta nueva. De La Urbe Digital intentó comunicarse con la Vicerrectoría Administrativa para hablar de las diferentes intervenciones pero hasta el momento no ha sido posible concertar una cita.