28 de abril de 2011

Internet, Por Todos y Para Todos

El Internet como toda gran obra de la inteligencia humana ha sufrido a lo largo de su corta pero vertiginosa historia toda suerte de cambios que lo han llevado a convertirse en la herramienta de comunicación mas usada en el mundo. 

Su origen se remonta  a la década del 50 con la creación de ARPA, un proyecto de investigación impulsado por el departamento de defensa de los estados Unidos. Sin embargo, desde sus inicios se mostró anárquico y  difícil de monopolizar. Rápidamente se conoció en otros países del mundo como Francia, Inglaterra, Australia y Oriente donde se empezaron a realizar un gran número de investigaciones que pronto hicieron que lo que se había guardado con tanto celo pasara a ser conocido por desarrolladores y centros independientes que poco a poco fueron creando la estructura, lenguaje y características de lo que se llegó a conocer como la Web 1. 

Con todo, el Internet era algo reservado principalmente a especialistas, programadores o personas con altos conocimientos de informática. Las grandes empresas lo habían visto únicamente como un medio para vender sus productos, los usuarios no eran usuarios sino clientes. Un enorme catálogo donde publicar era más económico que aparecer en televisión. Había llegado a un callejón sin salida. Estamos a inicios de la década del 2000 y todo parecía estar perdido. Al menos para los sectores comerciales. Por suerte el Internet siempre se ha mostrado anárquico, difícil de monopolizar.

El próximo gran avance vino de las jóvenes empresas desarrolladoras que se dieron cuenta que la clave estaba en la generación y libre intercambio de contenidos. Partieron de la idea de que toda persona sin importar condición o latitud tenía algo valioso para decir, y si encontraba los medios para hacerlo se convertirá en un verdadero transmisor de conocimiento. Había nacido la Web 2.0. Esto significó un gran avance en la escala evolutiva de la especie humana, replanteando los conceptos de valoración Tiempo y Espacio, memoria colectiva, conciencia global, maneras de aprendizaje, etc, etc.

Por eso podemos decir con derecho y autoridad que el Internet es patrimonio de todos y que entre todos lo hemos creado. Pero más importante aún que ENTRE TODOS LO VAMOS A DEFENDER.