13 de junio de 2011

Pliego de Exigencias, Desmilitarización

La semana pasada, 8 y 9 de junio, celebramos en todo el país el día del estudiante. Nuestra Alma Mater vinculada también a este panorama de unidad nacional ratifica su posición y da nacimiento a dos nuevas alternativas estudiantiles como lo son el Boletín Contraofensiva y el Movimiento 8 y 9 de junio, que llegan también a sumar fuerzas junto a las demás organizaciones en pro de un mismo objetivo, educación pública y de calidad. Desde este humilde espacio los saludamos deseándoles, a todos, sabiduría y fuerza.









Inicio

Como bien recuerdan, el pasado 17 de mayo fue radicado en la Administración Central de la Universidad de Antioquia nuestro pliego de exigencias, el cual consta de 9 puntos que recogen de manera precisa las preocupaciones más urgentes de la comunidad estudiantil. En un artículo anterior hicimos referencia a su estructura general por lo que ahora no nos detendremos más en ello. Es conveniente hacer un análisis punto por punto y determinar de esta manera lo que se debe hacer para que sea cumplido a cabalidad.

El primer punto dice

1. Exigimos el retiro inmediato del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) y de todo componente de la fuerza pública de las inmediaciones del Campus Universitario, con su posterior repliegue a sus respectivos comandos.

Antes de entrar en materia sobre este punto consideramos relevante hacer un pequeño recuento histórico de los sujetos en cuestión.

El Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) fue creado en 1999 como un grupo especial de la Dirección de Seguridad Ciudadana (DISEC ) de la Policía Nacional de Colombia. Tiene presencia permanente en 12 ciudades del país; 1 compañía por ciudad, a excepción de Bogotá con 2. Cada escuadrón está compuesto por 5 oficiales, 8 suboficiales y 150 patrulleros; la unidad mínima de intervención está integrada por 1 oficial, 4 suboficiales, y 50 patrulleros. Su misión es la de apoyar a las unidades policiales ante disturbios ciudadanos y espectáculos públicos que ocasionalmente puedan desembocar en alteraciones del orden público.




Nudo

En nuestro caso particular estos personajes están siendo usados por la Gobernación de Antioquia y el Gobierno Nacional para mantener a la Comunidad Universitaria bajo un cerco militar que dura ya más de 8 meses, en los cuales han efectuado varias incursiones al campus universitario, bajo la excusa de salvaguardar el orden público, incurriendo en la violación sistemática de los derechos humanos y constitucionales que tienen los estudiantes y funcionarios de la Universidad como ciudadanos de un estado de derecho.

Ahora bien, la pregunta es ¿Cómo lograr que el ESMAD y los demás componentes de la fuerza pública se retiren del campus universitario y regresen a sus respectivos comandos?
¿Que medios legales están a nuestra disposición para lograr su desalojo definitivo?
¿Cuáles son nuestro mecanismos de presión?
¿Ante qué instancia debemos dirigirnos para recibir respuesta?
¿Cual es nuestra posición y sobre qué se fundamenta?
¿El Senado, la Gobernación, La Alcaldía, el Consejo, Derechos Humanos, Defensoria del Pueblo, Instancias Internacionales, Fuerza Bruta?

Sin duda, es fundamental tener esto bien claro, de lo contrario toda nuestra indignación va a terminar en la caneca de basura de alguna oficina del bloque 16, mientras nosotros nos dedicamos a discutir si el compañero de arriba tiene o no la razón o si es preferible hablar de último para ganarse el favor de la plebe.
Este primer punto en particular requiere de una gran habilidad de orden Legal puesto que la única manera de lograr la desmilitarización de la Universidad de Antioquia es a través de una nueva resolución que revoque la actual.

Desenlace

De momento no daremos solución a estas preguntas, puesto que es algo que debemos resolver entre todos, opinemos pues sin temor que las lineas están abiertas y los operadores están esperando ¿Cual es la solución y cómo podemos lograrlo?


Enlaces

Esmad, por Wikipedia

Cómo es el esmad, por un esmad

Amnistía Internacional

Por el Derecho a Defender los Derechos Humanos en Colombia