28 de octubre de 2015

Comunicado Extraordinario - Asamblea General de Estudiantes - 28 de Octubre de 2015

COMUNICADO ASAMBLEA DE ESTUDIANTES ANTE EL CIERRE ARBITRARIO DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA


Octubre 28 de 2015


Siendo las 12:15 a.m del día 28 de octubre del año en curso, es emitido un comunicado desde el comité rectoral dictaminando el cierre de la Universidad de Antioquia a partir del mismo día hasta el 5 de noviembre, argumentando que la decisión fue tomada “atendiendo las normas de la institución y en particular velando por la protección de la integridad física de la comunidad universitaria”. Además, se alude al hecho de que la universidad es cerrada en razón a una información “según la cual había grupos interesados en desestabilizar la universidad en los días previos y durante la realización del examen de admisión”, evidenciando el ejercicio constante de estigmatización a la movilización estudiantil.


En los primeros meses del presente año, fue electo como rector por el Consejo Superior Universitario (CSU) de la Universidad de Antioquia Mauricio Alviar Ramírez, decisión que históricamente ha desvinculado a la comunidad universitaria de los asuntos concernientes a la misma y que por el contrario corresponde a voluntades política externas a  la universidad.


Mauricio Alviar asume, dentro de su plan de gobierno, el cambio de examen de admisión como una supuesta  forma de evitar la deserción estudiantil y mejorar la calidad académica buscando que “pasen los mejores”, estableciendo que para el examen de admisión programado para el segundo semestre del presente año (3 y 4 de noviembre), ya se deberían realizar los primeros ajustes en la política de admisión, decisión que es tomada sin la concertación con los diferentes estamentos universitarios, a quienes más allá de informarles se les impone tal decisión. El cambio se sostiene aún con el descontento de gran parte del estamento profesoral y de la asamblea general de estudiantes.


Es importante resaltar que los cambios a los que se hace alusión, se realizaron sin mayores estudios que argumentaran la predicción de calidad académica, la deserción estudiantil y la culminación exitosa de los estudios de pregrado, por lo cual la propuesta del examen de admisión debe construirse con más tiempo y en conjunto con los estamentos universitarios, realizando estudios preeliminares y generando propuestas que estén acordes con las necesidades y condiciones reales de la sociedad, a quien le pertenece la universidad, por su carácter público.


Recientemente el Consejo Académico de la Universidad de Antioquia presentó el Acuerdo 480 que modifica la política de admisión de la Universidad, el cual aborda elementos respecto a la inclusión de una tercera prueba específica (Biología, Matemáticas o Humanidades), y define eliminar la segunda opción e implementar la doble opción como posibilidad de presentarse simultáneamente a dos programas de pregrado, asunto que aumenta la competencia por los cupos y reduce las posibilidades de ingresar a la universidad a quienes no tengan los puntajes superiores en la prueba.
(Véase al respecto: http://secretariageneral.udea.edu.co/doc/AA%200480-2015.pdf)


Los primeros días de Octubre se respiraban aires de inconformidad en la universidad, a la luz de las reformas impuestas a la comunidad universitaria, y la manera antidemocrática en la que el Consejo Académico, encabezado por Mauricio Alviar, definió realizar el mencionado cambio. En asamblea general de estudiantes, se han propuesto de manera reiterada espacios de diálogo, concertación y construcción del examen de admisión, ya que no rechazamos la necesidad de los cambios que la universidad requiere, ante lo cual la administración actual de la universidad, se ha hecho la de oídos sordos y ha dado la espalda a la construcción democrática de la universidad con el resto de la comunidad universitaria.


A raíz de la imposibilidad de encuentro entre los estamentos y la administración, se han desarrollado diversas actividades de movilización como mítines, marchas, tomas culturales, ollas comunitarias,entre otras. Además, se están desarrollando mesas de trabajo y discusión de estudiantes en diferentes facultades de la Universidad, abordando las problemáticas actuales y proponiendo soluciones ante las mismas.


Desde el día 8 de Octubre como asamblea general de estudiantes decidimos cesar las actividades académicas, con el fin de generar presión  a la administración para que ceda ante la exigencia de derogar el acuerdo 480 y permitir escenarios de participación estudiantil y profesoral para la discusión y decisión de los cambios que se están efectuando, no sólo en lo referente a la política de admisión, sino también al cierre de algunas cedes regionales,  las reformas de reglamentos y estatutos estamentales.


Días previos al cierre de la universidad, planteamos actividades que la nutrieran políticamente, pues el paro de carácter académico no implica cesar todo tipo de acciones culturales, deportivas, políticas, etc., que se venían desarrollando en la Alma Mater y que se ven torpediadas por el cierre de la universidad impulsado por la administración, que además pretende vulnerar el derecho a la libre asociación y movilización.


Dentro de las actividades que planeamos como asamblea general de estudiantes para dinamizar, habitar y reflexionar críticamente la universidad, se encontraban para el día 28 de octubre, realizar un campamento al interior de ciudad universitaria y desarrollar una marcha para visibilizar los hechos. Al llegar al recinto universitario nos encontramos con su cierre violento y su militarización, impidiendo el desarrollo inicialmente planteado de las mencionadas acciones. No obstante, los estudiantes en asamblea extraordinaria el mismo día, decidimos dar continuidad a la movilización ya programada, exceptuando el campamento, ya que se nos niega el acceso a este espacio de conocimiento, creación y deliberación.


Como Asamblea General de Estudiantes continuamos en pie por la construcción de una universidad al servicio del pueblo y una educación para una nueva nación. Lo sucedido reafirma nuestro espíritu de lucha al demostrarnos que vamos por buen camino, que la manera en la que hemos llevado a cabo toda esta movilización ha puesto a flaquear a la administración, la cual no tiene otra respuesta que reprimir nuestra expresión liberadora; y convocamos a toda la comunidad universitaria a que unamos nuestras fuerzas para continuar defendiendo la educación pública en pro de la dignidad del pueblo.


Desde la Asamblea General de Estudiantes exigimos a Mauricio Alviar y a su equipo rectoral, al Consejo Superior Universitario (CSU) y al Consejo Académico:


1. La apertura inmediata de todas las sedes y seccionales de la Universidad de Antioquia.
2. Se derogue el Acuerdo 480, el cual define las actuales políticas de admisión de la Universidad.
3. Se tenga en cuenta a todos los estamentos universitarios en la toma de decisiones concernientes al rumbo de la Universidad, como el cambio al la política de admisión, las eventuales reformas a reglamentos y estatutos de los estamentos.
REFLEXIÓN PERSONAL SOBRE EL COMUNICADO DEL COMITÉ RECTORAL QUE DECIDE EL CIERRE DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

Carlos Enrique Restrepo
Profesor Instituto de Filosofía
28 de octubre de 2015

El repentino cierre de la Universidad de Antioquia por decisión del equipo rectoral, en cabeza del rector Mauricio Alviar, en lugar de solucionar la situación actual de parálisis por la que pasa la institución, intensifica las tensiones y los conflictos suscitados por la decisión de querer hacer valer a toda costa la medida de reforma del examen de admisión. Al cierre del campus se suma, como en los “mejores” tiempos del anterior rector Alberto Uribe, el sitio policial en todas las porterías. En el comunicado oficial, una vez más, lo que vemos funcionar es la retórica de la defensa de la universidad, esta vez pretextada en nombre de “la protección de la integridad física de la comunidad universitaria y la custodia de los bienes públicos”. La respuesta de la administración al paro estudiantil es un “cierre preventivo”. ¿Quién es entonces el causante de la parálisis en el Alma Mater? Hablando de “diálogo”, la administración de la Universidad es la que cierra el campus, y con ello, toda posibilidad de expresión del disenso y los espacios de  interlocución con los estamentos. El desacierto del cierre demuestra, además, el autoritarismo con el que esta rectoría se obstina en la reforma del examen de admisión, actitud que desde ya se muestra predecible en sus futuras políticas y reformas. La decisión del cierre no es sólo un nuevo desacierto de la administración universitaria, sino también el signo su impotencia para reconocer las legítimas diferencias de los estamentos universitarios y llevarlas a espacios abiertos de participación.